Habitaba mi corazón el momento más oscuro de su existencia. Pensaba en mi madre y no me acordaba de su cara, aun no la recuerdo. Ni a mí, ni a mi corazón, ni a mi bondad, ni a mi ser los recuerdo. Ni a mi intrascendente reino pequeño del tamaño de una nuez. Los hombres del mar se llevaron todo y me dejaron solo mi indignación y un alma violenta...
"Peón del imperio Inca"
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